¡A por ello!

En la publicación de este mes trataré la importancia de 1) tener una actitud positiva, 2) las frustraciones con las que nos podemos encontrar cuando aprendemos un idioma y 3) la importancia que la planificación tiene en el proceso de aprendizaje.

En primer lugar, no solo a la hora de aprender idiomas, sino ante cualquier situación a la que nos enfrentemos en la vida, lo ideal es mostrar siempre una actitud positiva. Sé que es más fácil decirlo que ponerlo en práctica, pero solamente teniendo en cuenta este dato ya iremos, al menos, en la dirección correcta.

Si vemos los fallos como oportunidades para aprender en vez de como una razón para desmotivarnos, si nos premiamos cuando hacemos algo bien y si invertimos tanto tiempo como dinero en algo que nos gusta o que nos traerá beneficios en el futuro, vamos por el buen camino.

En segundo lugar, es importante tener en cuenta que las frustraciones son barreras mentales que nos ponemos y que nos impiden avanzar. Por millones de razones, cada persona aprende a un ritmo y de una manera determinada. Si estamos cansados, no rendiremos tanto. Si tenemos un don innato, tendremos más facilidad para adquirir determinadas destrezas.

En definitiva, hay factores que influyen en nuestro aprendizaje. En vez de centrar nuestra energía en aquellos que no podemos controlar, deberíamos focalizarla en los que sí. La motivación puede ser externa o interna y, sin lugar a dudas, la motivación interna depende por completo de nosotros. No hay barrera mental ni frustración que resista al golpe de la bola de demolición más fuerte que hay: nuestra motivación interna.

Por último, si ya tenemos una actitud positiva y hemos activado nuestra motivación interna, solo nos queda planificarnos.

La planificación es un asunto muy personal. La persona aparentemente más caótica y desorganizada puede ser la que mejor planifica del mundo. Hay personas que llevan una planificación vintage con la ayuda de una agenda o un pequeño block de notas. Otras, siguen una planificación millenial con tablet, pulsera de actividad, Google Docs, Google Calender, Google Drive…

Por este motivo, porque considero que cada uno es capaz de encontrar su forma de trabajo ideal, no me voy a centrar en un modelo concreto. Pero sí que me gustaría resaltar que, sea de la forma que sea, es necesario que planifiquemos, que visualicemos el objetivo, que tengamos en todo momento claro qué hacemos para llegar a él, que conozcamos el cómo y sigamos unos plazos realistas.

En conclusión, sustituyamos el no puedo por el ¡a por ello! ¡Mucho ánimo!

 

Héctor

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *