¿Quieres volver a empezar? Tenemos la solución

¿Quién no se ha apuntado al gimnasio o a algún deporte alguna vez? Al principio puede ser un poco duro: las agujetas, incorporar la nueva actividad a la rutina, sentirte un poco torpe, etc. Pero, ¡qué bien nos sentimos cuando superamos esa etapa inicial! Comenzamos a ver los progresos, empezamos a coger soltura en la práctica de la nueva actividad, disfrutamos de las mejoras que aporta a nuestra vida a la larga. Y luego…

¡la dejamos!

  • que si no tenemos tiempo,
  • que si ahora no es un buen momento,
  • que si hay cambios en nuestra vida que nos obligan a cambiar la rutina que habíamos adquirido, etc.

Eso sí, después pasa un tiempo y… «me tengo que volver a apuntar al gimnasio…», «qué bien me iban las clases de yoga, tengo que empezar de nuevo…», «ay, qué pena que dejé de hacer deporte…»

Pero… ¡qué pereza da retomarlo! Nos decimos que estamos ocupados, que estamos en baja forma, nos quejamos porque vamos solos, porque hay que desplazarse hasta allí, y un sinfín de excusas (algunas de lo más originales). ¿No tienes tiempo? ¡Búscalo, haz hueco en tu agenda!  ¿Estás en baja forma? ¡Motivo de más, y después de los primeros días ya te irás desoxidando! ¿Vas solo? ¡Seguro que conoces gente simpática allí! ¿Te tienes que desplazar? ¡Ponte música y en marcha!

Y ahora sustituye la actividad física por el aprendizaje de un idioma y verás que es exactamente lo mismo.

¡Así que basta ya de posponer las cosas importantes! Desaloja un hueco en tu horario, reserva el tiempo necesario en la semana para tus clases, coge el teléfono y pide cita. Muchas veces nos enfrascamos en el día a día y dejamos de lado objetivos de más largo plazo, y con ellos perdemos oportunidades para sentirnos mejor, facilitar nuestro día a día e incluso cumplir sueños.

Photo: www.elmomentoperfecto.com

Si te sientes identificado, coge papel y boli y empieza a hacer tu lista de prioridades para no dejar correr más el tiempo. Requiere dedicación y reflexión, pero te facilitará la tarea de identificar las cosas que llevas tanto tiempo posponiendo y en realidad no pueden esperar más.

Define tu meta y consíguela, obtén un nivel que te permita vivir el día a día, o que te abra oportunidades laborales, o que te permita comunicarte a un nivel más profundo, o perfecciona esa lengua extranjera, o aprende un idioma por el simple placer de hacerlo y superar un reto… y ya de paso… ¡apúntate de nuevo al gimnasio!

¿Te animas? ¿Qué actividad vas a retomar? Deja tu comentario abajo 🙂

Cristina

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